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La industria textil en México debe incluir la nanotecnología en su producción

 

  • A inicios del siglo XX, la ciudad de Puebla fue una de las primeras ciudades en cuanto al nivel de producción de textiles, no sólo de México sino en América Latina

Por Diego Armando Cuautle

La industria textil del siglo XXI en México debe incluir a la nanotecnología dentro de su proceso de producción, promoviendo de esta forma, la era de los nanotextiles tal y como ocurre en otras partes del mundo, consideró Felipe Córdova Lozano, profesor de Ciencias Químico-Biológicas de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP).

Destacó que con la tecnología se pueden fabricar prendas que incluyen telas que no se manchan, que no se arrugan o que son autolimpiables, es decir, que sean capaces de repeler café, vino o cualquier líquido.

Comentó que en el aspecto deportivo se pueden generar prendas con propiedades antiolor, antibacterianas, antimicrobianas, antiUV (protección solar) y de igual forma, se puede producir ropa con materiales que cambien de color, o incluir, en las prendas, nanopartículas que mejoren el control de la liberación de fragancias o sintetizar nanofibras, las cuales son más ligeras y resistentes que las fibras convencionales, en donde la finalidad es aligerar la carga de la prenda.

Recordó que a inicios del siglo XX, la ciudad de Puebla fue una de las primeras ciudades en cuanto al nivel de producción de textiles, no sólo de México sino en América Latina y destacó que dentro de las industrias de mayor renombre de esa época, podemos mencionar, la Constancia Mexicana, La Economía, El Mayorazgo, El Patriotismo, La Providencia, San Juan Amatlán, La Independencia y La Esperanza.

Sin embargo, el desarrollo de estas industrias se vio frenado al término de la segunda guerra mundial y de manera considerable en las últimas tres décadas del siglo XX, en donde la industria textil sufre un proceso de inestabilidad importante.

Esta inestabilidad se ve acentuada de manera importante con la crisis económica que vivió México en 1994, dando como consecuencia que muchas industrias textiles comenzaran a cerrar debido a la falta de apoyos por parte del gobierno y a los excesivos impuestos implicados en las importaciones.

Córdova Lozano agregó que de igual forma, este decaimiento también fue debido a su ya «incompetente maquinaria» empleada en el sistema de producción y con el cierre de estas empresas textiles, muchos empleos se perdieron, afectando la economía familiar y el desarrollo económico de México.

Al respecto una pregunta importante sería, ¿acaso un desarrollo científico y tecnológico hubiera podido frenar este decaimiento e inestabilidad de la industria textil?, el académico mencionó que sin lugar a dudas, la respuesta para los que gustan de la ciencia y la tecnología debe ser afirmativa y, afortunadamente, así es. Actualmente se diseñan textiles que tienen propiedades «especiales» que los hacen más atractivos e interesantes para el consumidor.

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