Menu

MUNDO INVISIBLE

Hola queridos amigos, llegó el momento de levantar la ofrenda y degustar lo que nos dejaron nuestros difuntitos, pero acuérdense todo debe ser con medida., ya que primero disfruta uno de lo lindo aunque después paguemos el precio, o sea en el pecado va la penitencia. Apenas termina uno de comer comienzan las méndigas agruras, se le sube a uno todo el chilito y especias y uno se siente como el dragón guardián del castillo y de la princesa, nada más que sin castillo y sin princesa. Lo primero que uno dice es pero ¿por qué tengo gastritis? Seguramente la culpa la tienen todos esos jefes anteriores que me ponían a trabajar como negro, o los tristes maestros y sus prácticas de laboratorio que hacían que me malpasara y si bien me iba, solo me daba tiempo de echarme una torta o un paquetito de galletas. Bueno pues la gastritis y algunas de sus complicaciones como la úlcera péptica y aún más grave el cáncer gástrico son enfermedades muy comunes en nuestros días y de origen multifactorial. Sin embargo existen evidencias claras de que también los bichos, nuestros grandes cuates de repente pueden jugarnos malas pasadas y en especial Helicobacter pylori puede estar asociado a estas enfermedades. Un médico, llamado Barry Marshall fue a quien se le atribuyen los hallazgos sobre la asociación de Helicobacter pylori y cáncer gástrico, sucede que el Dr. Marshall al trabajar con pacientes con gastritis empezó a asociar la presencia de esta bacteria con la enfermedad, debido a que los resultados eran controversiales, fue difícil en un inicio conseguir recursos para continuar la investigación, por ello el Dr. Marshall en su afán de conseguir recursos decidió hacer un experimento atrevido y riesgoso pero que no dejara dudas sobre el papel de Helicobacter pylori en estos padecimientos. Para ello decidió autoinocularse con la bacteria en cuestión. Primero se realizó una serie de estudios que demostraban que él estaba completamente sano, no tenía gastritis, mucho menos úlcera o cáncer, luego ingirió un cultivo de Helicobacter pylori con la idea que el microorganismo le causaría una gastritis y una úlcera. Pasaron unos cuantos días y el Dr. Marshall estaba más fresco y sano que una lechuga, cuando él pensaba que su experimento ya había valido, ¿qué creen? Aparecieron los síntomas de una gastritis horrorosa, inmediatamente el Dr. Marshall se mandó a hacer los estudios pertinentes demostrando que la bacteria era la causante del daño. Obviamente después se dio un tratamiento con antibióticos para aplacar a la bacteria. Su auto experimento fue tan limpio que ya no hubo dudas de que Helicobacter pylori está asociado a la enfermedad. Años después el Dr. Marshall fue galardonado en el año 2005 con el Premio Nobel de Medicina por sus contribuciones en la asociación de cáncer gástrico y la presencia de Helicobacter pylori. Esta narración nos hace pensar que los investigadores son intrépidos y nada ni nadie los detiene en su afán por conocer e investigar a fondo un fenómeno o en este caso una enfermedad. Actualmente los experimentos con animales están regulados y los experimentos con humanos están prohibidos por ello es que el experimento del Dr. Marshall es realmente atrevido. Pero gracias a él se ha roto un paradigma, el hecho es que las bacterias pueden causar no solamente enfermedades infecciosas, sino enfermedades como el cáncer. Con ello se abre la posibilidad de investigar el papel de los microorganismos en otras enfermedades. Bueno hasta la próxima, mi correo es lcedil9@gmail.com para recibir reclamos y demás.

  • No comments

    Deja una respuesta

    Tweets recientes